sábado, 17 de enero de 2015

Una palabra entre la vida y la muerte; el alma

                Mi querida princesa, pasan los días y  con ellos tu tiempo, ya estás hecha una señorita, ahora me dedico a correr detrás de ti, a intentar enseñarte que es lo bueno y que es lo malo, a que tu día a día vaya acorde con tus pensamientos, a que puedas empezar a tomar tus propias decisiones, a que la vida de alguna manera empieces a sentirla como una personita. A veces mamá tiene miedo de errar, vamos para atrás como los cangrejos; la cuna sigue de adorno suelo mirarla con ganas de guardarla o devolverla, y es que no logras entender otro sueño que no sea el de los brazos de tu madre. Decidí pues que el día que tengas que dormir sola ya lo afrontaré cuando sea, pero de momento me gusta sentirme importante, tenerte durmiendo sobre mi pecho, escuchar tu respiración y abrazarte fuerte cuando lloras en sueños.

                Hacía mucho que no escribía pero hoy tengo la necesidad de darte una nueva lección quiero hablarte de la vida y también de alguna manera del final de ella. Cuando venimos al mundo princesa somos los seres más indefensos e inútiles que existen en este mundo terrenal, tardamos en ver, andar, comunicarnos y entender,  crecemos y con ellos nuestros sentidos y nuestras experiencias. Durante ese tiempo mi niña vamos madurando nuestras ideas, nuestros miedos, nuestros propios valores,hacemos de ello conocimiento y al final lo llenamos en un rincón escondido que hay quien llama conciencia y a mamá le gusta llamarle alma.
                El alma de las personas es aquello que no ves, es esa parte incorpórea que rodea a cada uno y que le diferencia del resto, es la razón de su existencia, el porqué de su comportamientos;  la esencia de cada uno, es el significado de sus propias decisiones; es esa parte de nosotros mismos que aunque el cuerpo marche queda en el aire para siempre.
                Te explicaré cariño que quiero decir exactamente, sé que quizás suene duro y feo pero como el resto de animales de la tierra nacemos y en el final de nuestros días fallecemos. No te explicaré hoy esa palabra tan fea, sólo te diré que ese día aunque nuestro cuerpo se vaya el alma no muere. Durante todo ese tiempo hasta que llega ese feo día intentamos encontrar una explicación a nuestra  existencia, la gente se empeña en encontrar un porque sin pararse a pensar que somos animales y como ellos tenemos un ciclo con la diferencia que nosotros pensamos y sentimos.
    
            Esa explicación muchas veces es el fundamento de nuestros miedos, más tu  no temas princesa mamá te promete ahora mismo que siempre, siempre estará a tu lado,  que te va a cuidar desde cualquier rincón en el que se encuentre antes y después de que marche.

                Cada persona que pasa por tu vida entra dentro de tu alma, a veces llegan y se quedan, otras pasan y se marchan pero cada una de ellas es un puntito que queda dibujado dentro, a veces la gente lo llama recuerdo, otras veces vivencia; dentro de esos puntitos también llegan las palabras que lo describen; alegría, decepción, felicidad, tristeza, compasión, orgullo, arrogancia .  Estos dibujos van transformádose y creciendo; hacen que nuestra alma sea más sabia; que adquiera experiencia y que salga de nosotros mismos para ser compartido con los demás, es lo que llamamos recordar a alguien con cariño y tenerlo presente siempre.

               Gracias al alma crecen los sentimientos y las personas se quieren, se sienten y se acercan; gracias al alma surgen los lazos de amistad, de amor, de cariño, de compañerismo; gracias al alma la gente es feliz porque siente.

                El alma equilibra nuestro camino porque es la raíz de nuestras decisiones, porque nos enseña a perdonar y a entender; nos muestra la salida cuando vemos que todas las puertas se cierran, nos demuestra que el amor más allá del fracaso puede existir, nos enseña a conformarnos, a ser más humildes, a recuperar la confianza cuando nos fallan las fuerzas, es nuestro motor, nuestro porque ; es aquella sensación que queda en aquellos que nos aman, el recuerdo en aquellos con los que compartimos nuestro tiempo, son las lecciones que quedan en aquellos que nos quisieron escuchar, el alma es legado que dejamos en la tierra al emprender el viaje de vuelta a nuestros orígenes.


                Por ello princesa no has de temer nunca a la muerte porque el alma, esa  es la importante  y queda eternamente en el aire. 


martes, 1 de abril de 2014

Sobre los ideales y la evolución personal

     No sé en que momento princesa la palabra amor se transformó en mi mente para que de alguna manera  sólo pudiese escribir tu nombre al pronunciarlo; una vida entera vivida dando vueltas alrededor de palabras, intentando sentar el culo en alguna parte con la intención eterna de formar una familia, el eterno camino de intentar llenar la palabra amor de compañía cuando en realidad el primer paso en una relación es la que comparte una consigo misma. 

     Mamá siempre ha sido muy idealista, tanto que a veces las ideas se han hecho compañeras y verdaderas complices a la hora de tomar decisiones, a veces han crecido tanto que he sido capaz de perder cosas importantes por luchar por ellas, la edad quizás hizo mella y han crecido con el tiempo. Cuantas veces me habré sentado en una mesa y he sido capaz de hacer a más de uno levantarse por no levantarme la mano o quizás tomar la decisión de no volver a dirigirme la palabra.

 Has de saber princesa que el secreto de tu éxito siempre estará en tus palabras, en tu capacidad de argumentar aquello en lo que crees, que podrás crecer intelectualmente siempre que seas capaz de escuchar a los demás y aunque no compartas sus ideas te quedes con lo más importante para madurar tus soluciones y cuando vuelvas a encontrarte de nuevo con aquello en lo que no crees seas capaz de combatirlo de manera convincente.

    Alguien me dijo ayer que su secreto era que no conocía el miedo, que el miedo es el peor enemigo a la hora de enfrentarse a la vida; que de alguna manera cuando las personas se esconden tras el se excusan ante el mundo y quedan impunes porque claro, el miedo evidentemente es una razón que la gente no discute,  que todo el mundo entiende y obviamente admite; de esta manera nos encontramos con los grandes ganadores, aquellos que han dejado el miedo a un lado y se enfrentan de una manera u otra a las situaciones cotidianas. Estos pasan desapercibidos porque la valentía pasa por la calle sin parar, sin dudas, tan rápido que apenas nos damos cuenta que el mundo está lleno de valientes porque los miedosos son los que más gritan.

     Te preguntaras florecilla que quiere decir mamá con todas estas afirmaciones que de alguna manera no eres capaz de unir; quiero decirte que cuando la vida te apriete, cuando no pueda estar y tengas que tomar alguna pequeña decisión no dudes, no tengas miedo a equivocarte porque siempre princesa habrás ganado; habrás sido capaz de mirar hacia ese lado sin agachar la cabeza y si tienes que volver atrás no te preocupará porque serás capaz de recordar el camino.

    Este mundo mi niña que nos ha tocado vivir ahora es realmente duro, pero no temas que no hay mal que mil años dure y hasta que tu seas grande mamá va a estar cuidándote, guiándote ante tus dudas y de alguna manera aconsejándote, no  es la primera vez que te digo, mamá no es perfecta y también podrá equivocarse pero siempre, siempre va a hacer lo mejor que crea para ti por encima de ella, algún día serás capaz de explicarme donde me equivoqué y entonces sabré que este trabajo duro de crecer juntas ha valido la pena.

     No olvides también princesa que uno de los grandes secretos en tu crecimiento interior será la gente de la que te rodees, lo importante es llenarte de personas que te aporten, que te quieran bien, que te cuiden y alejarte de esos vampiros emocionales que pasan por tu vida dejándote seca de fuerza, ideas e ilusiones. 

     Sé empática, humilde y tu misma, trata a las personas como te gustaría que te tratasen, toma decisiones con sensatez y entonces la gente que tengas al lado te querrá por lo que eres y serás capaz de reconocer aquellas personas que no te beneficien.  Lucha por tus ideales, porque esos serán los que de alguna manera te acompañarán y guiarán en tu crecimiento y a la hora de tomar decisiones. 

lunes, 31 de marzo de 2014

La esencia de tu crecimiento y hoy el mío

Mi querida princesa, el tiempo pasa con tal rapidez que aún me duele guardar tus peucos en el cajón porque me he dado cuenta que se te han quedado pequeños;  la cuna que antes parecía tan grande que ahora se queda pequeña a tus pies,las noches cada día son más largas y a veces me despierto entre sueños esperando el momento que gruñas pidiendo tetita para meterte de nuevo entre mis sábanas. Has cambiado tus balbuceos por primeras palabras, me encanta escucharte, a veces no te entiendo pero se que en cada palabra te dejas las ganas en expresarlo todo. Amanecer a tu lado sigue siendo el momento más hermoso del día, es tu sonrisa el rayo de sol que me ilumina para que las mañanas sean preciosas, el azul de tus ojos el cielo entero que descubrir en cada pestañeo, esa fuerza en tus piernas y tus brazos me dan la energía para levantarme con ganas, para cogerte en brazos y comenzar el primer baile del día.
Eres pura energía, tienes la fuerza y la entereza de tu madre, las ganas de vivir que te definieron cuando eras una muñequita dentro de mi, a veces pienso que tienes la boca llena de palabras, apenas callas y sé que de alguna manera me quieres explicar mil cosas, quieres darme la solución a mis dudas y cuando te pregunto de alguna manera intentas contestarme.
Tu viveza me sorprende, has aprendido a bailar tan sólo con ocho meses, no sé si es la música que te envuelve o yo que te envolví en ella entre mis juegos, bailes y paseos, pero me encanta verte disfrutar con cosas tan sencillas.
Sé mi niña que aunque tu capacidad intelectual no sea grande todavía has aprendido las pequeñas lecciones que te intento transmitir, esos momentos en que llorabas y mamá te explicaba que nosotras no eramos una familia convencional, que estábamos solitas en casa y que tenías que entender que a veces mamá también tenía que hacer otras cosas, que nada en el mundo más le gustaría que poder estar abrazándote todo el día pero que a veces era necesario hacer las cosas solita para ayudar a mamá … tanto asimilaste tu papel que te has convertido en una pequeña bebé independiente desarrollando un carácter especial, y queriendo por ti misma tomar el biberón, comer, bailar …  Te haces mayor nenita y con ello yo me empequeñezco, me convierto en una mamá que su bebé aunque la necesite ya es capaz de no echarla de menos siempre.
Hoy princesa después de muchos días hemos tenido un día especial, quien iba a decir a mamá que con la vida tan cómoda que siempre tuvimos se iba a dar la vuelta el mundo para encontrarnos donde ahora estamos, hoy florecilla de mi jardín supe que hay personas buenas todavía, auténticos guerrilleros del día a día como yo y tu capaces de dejar parte de su fuerza en ayudar de alguna manera; hoy bebé se abrieron en parte unas puertas que estos días pasados se hacían tan  grandes y frías, tan altas en incomodas que a mamá le dolía el alma sólo de intentar empujarlas, curioso verdad nenita cuando llevarte en brazos horas nunca ha sido para mi un problema …
De alguna manera hoy pequeña  mamá tuvo una inyección de adrenalina, se dio cuenta que el mundo está lleno de lunáticos como nosotras, que todos juntos quizás podamos unir las fuerzas para lograr cambiar este mundo injusto, desgastado y terriblemente estropeado.
Quiero mi niña luchar por ti, por que este mundo, este porvenir feo que la vida nos depara en este país pueda cambiar de alguna manera, hoy  es el comienzo de una nueva historia, una nueva fase donde mirar al horizonte con tu sonrisa dibujada en la mía, hoy mamá vuelve a ponerse la gorra de guerrillera esta vez contigo en brazos porque por fin conseguimos abrir de un empujón la puerta y dar un puñetazo en la mesa para decir ya está bien ...





domingo, 8 de diciembre de 2013

Me encanta ....

Dificil mi princesa explicarte lo que es el amor, difícil resumir tus cinco meses de vida compartida; te diré mi niña que levantarme a tu lado cada mañana es cumplir un sueño cada día, es la magia de despertar en una nube de sonrisas, felicidad y dicha.

      No hay frío que nos hiele, calor que nos queme o tristeza que nos abrume en la magia de nuestro lecho compartido, despertar a tu lado es la magia de despertar con la inocencia, de la esperanza, de la ilusión  me visto de tu inmaculada sonrisa para hacer de cada mañana una mañana maravillosa y llena de energía, se me olvida con ella las noches de sueño que me haces pasar, el olor a pis de las sábanas que me hacen reir y ese olor a leche que te envuelve.

     Me encanta despertar con tu sonrisa porque a pesar de que nuestros días no sean perfectos tu los haces siempre increíbles. Me gusta reirme muerta de sueño, preguntándote si te parece que son las seis y media de la mañana una buena hora para levantarse, me sorprendo a mi misma levantándome y haciendo toda una fiesta de un día cualquiera.
   
    Me encanta cuando te baño, esperas este momento del día como si fuera el mejor, te vuelves como un pececito e imagino que recuerdas tu momentos dentro de mi, cuando estabas exenta de las inquietudes del mundo, de este mundo hostil que de alguna manera nos ha llevado a compartir una vida solas aunque bien arropadas por nuestra familia y amigos que nos quieren y cuidan. Te encanta chapotear en el agua, eres inquieta y nerviosa, naciste con prisas y continuas con ellas, con ganas de hacerlo todo, de descubrir el mundo, de tocarlo, de sentirlo.

    Me encantan tus ojos rasgados, semejan almendras de un azul intenso, me encanta perderme en el celeste de tus ojos, en ese cielo profundo de bebé que descubre un amplio horizonte; me gusta traducir tus miradas, esas que de alguna manera empiezan a delatar tu propia personalidad, tus inquietudes, tus preferencias.

   Me gusta como me miras, me hace sentir importante; cuando me sigues con la mirada desde los brazos de quien te tenga, como me buscas con insistencia, como reclamas mi atención, como te apenas cuando me marcho, me gusta saber que me necesitas porque de alguna manera explica esta necesidad mía de tenerte cerca, cuidarte, protegerte y amarte; justifica ese lazo invisible que existe entre nosotros, eterno e irrompible ahora y esperemos que siempre.

    He hecho de ti princesa mi compañera inseparable, confidente en secretos que aunque ahora no entiendas ya son para siempre nuestros, me gusta hablarte y explicarte, reirme y llorar a tu lado; me gusta quererte como se quiere a la vida y al mundo, porque amarte princesa me hace amarme a mi misma.

    Ha querido la vida que contigo me mire al espejo, vea en ti cada rasgo de mi misma y sea capaz de encontrarme con mis propias virtudes y también mis defectos; contigo aprendí el matiz de la paciencia, a reirme de mis propias dudas y a improvisar de alguna manera el día a día guiándome por un instinto inexplicable que borra mis inseguridades.

    Me gusta tu curiosidad, descubrir contigo la magia de cosas que para mi perdieron el interés pero bajo tu ojos son increíbles, me encanta meterme en tu piel y volver a sentir sensaciones olvidadas como el tacto de un tejido, el sonido de una palmada, la belleza de una sonrisa, me encanta tu cara de sorpresa, denota un renacer en cada una, es como volver a nacer cada segundo en cada cosa nueva; me lleno de tu ilusión y curiosidad, me emociono con cosas que hace tiempo resultaron comunes pero hoy son nuevas-


    Me gusta escucharte, aunque no te entienda porque cada palabra tuya es un sonido que te llena los oídos, que te hace crecer, que te hace sentir distinta;  imagino cada una de ellas como si fuera la conversación más interesante del mundo; improviso en tu propio idioma e inventamos juntas las palabras creando el nuestro propio e incluso convirtiéndolos en canciones.

    Me gusta mi vida nuestras rutinas, esas que creamos desde que eras un bebe de dos días, me gusta cuanto llenas mis silencios de tus balbuceos para recordarme que estás ahí.

    Eres la luz de mi vida princesa, la esencia de mi jardín, el secreto mejor guardado y la flor con más colorido, belleza y aroma de esta nuestra vida. 


Sobre el día que naciste, un cinco de Julio de 2013

Mi querida princesa :

Te prometí el día que inicié este blog que intentaría escribirte a menudo para que el día de mañana cuando nos sentásemos en frente pudieras encontrarte a ti misma cuando no habías llegado al mundo, cuando erás un sueño en mis entrañas creciendo día a día en aquellos momentos duros donde la incertidumbre sobre ser madre me llenaba los días de dudas y miedos.

Te contaré florecilla de mi jardín que al final mamá se acostumbró a dormir sola junto a tu cuna entonces vacía mientras tu te abrías camino en mi interior moviéndote y cogiendo una fuerza sobrenatural para llegar al mundo, que preparé con mimo tu habitación y llené los vaciós del sueño de abrazarte por primera vez. 

Hasta que llegó el día, dichoso día … saliste a tu madre, con fuerza, con ganas de vivir, casi con prisas, con esa fuerza increíble de querer ver el mundo antes de que la madurez de mi embarazo llegase. Era miércoles de noche, madrugada del jueves día 4 de Julio, me acosté como cada noche incomoda, ese mismo domingo había tenido unos dolores raros pero que la abuela decía que era el principio de las contracciones del octavo mes. De repente me desperté en la noche muerta de sed, tenía la botella al lado y casi sin darme cuenta me la bebí entera, me entraron ganas de ir al baño, entre y al salir de repente me di cuenta que empezaba a chorrear, no lograba entender que estaba pasando … miré el reloj,  eran las dos y media de la mañana y estaba rompiendo aguas.

Estaba sóla en casa, he de reconocer que el miedo se apoderó de mi, estaba de 37 semanas y ya te entraban las prisas por llegar al mundo, eche mano del móvil y llamé a la tía Beatriz, luego a mamá en repetidas ocasiones, nadie me cogía el teléfono … en ese momento no se me ocurrió otra cosa que llamar a la tía Rosa, sabía que era de sueño breve así que nada más sonar los dos tonos estaba ella al otro lado, la voz no me dio para nada más que para decirle :
-          Rosa, he roto aguas …

Si hay personas en el mundo que sabes que nunca en la vida te van a fallar sin duda es la tía Rosa, ella estuvo conmigo en los momentos más complicados de mi vida y esa noche mi princesa fue la primera persona con la que pude compartir la dicha de saber que iba a ser madre, fue complice conmigo del momento más hermoso que ambas hemos vivido, esa noche mi princesa cumplí mi segundo sueño compartir ese momento con mi mejor amiga.

En ese momento no me dio tiempo a preparar gran cosa, eche mano de un vestido negro, una toalla porque seguía chorreando y me planté en la puerta de casa de la tía Rosa que vive en frente, había llamado a la tía María su hermana para que se quedase con el primo Miquel ya que los dos tenían que salir corriendo conmigo rumbo al hospital.
Recuerdo un momento entrañable, cuando íbamos en el coche con el tío Vichen; he de contarte que desde el día que nos quedamos solas velaron por nosotras cada día pendientes de que no nos faltase nada, de cuidarnos y esperar para el día que pasase salir corriendo.

Desde el coche llamamos al abuelito, siempre es el único que coje el teléfono de casa cuando se necesita, y eso que él y las tecnologías no son buenos amigos, o al menos lo eran antes.
Recuerdo como en el coche le decía a la tía Rosa :
Sabes Roxe, saldré del hospital con mi hija, ¿te lo puedes creer? …_Y es que por mucho que lo había soñado no podía imaginar el sentimiento que iba llenarme en ese preciso momento.

Recuerdo que entré al hospital, me pusieron la bata y ya me ingresaron, enseguida llegaron la abuela, el abuelo, la tía Bea, el primo Josep y el tío Javi.
Resumiendo te contaré que estuve 40 horas dilatando hasta que llegasta al mundo, era un sinvivir esperar el momento que llegases, un subir y bajar de la habitación hasta que el día 5 a las ocho de la mañana nos bajaron a quirófano para provocar el parto, y a las cuatro llegasta al mundo.

Fueron unas cuantas horas de dolor hasta que me pusieron la epidural, la abuela estuvo con nosotros todo el rato mientras fuera el abuelito y la tía Beatriz esperaban impacientes noticias nuestras mientras la abuela iba retransmitiendo cada paso vía wassap a los tíos Alfonso y Ana Cristina.

De repente empezaron unos dolores tremendos y nos metieron al quirófano, todo fue muy rápido, la abuela dice que no sabe de donde saqué las fuerzas para empujar, ni siquiera lo sé yo, recuerdo con detalle como di tres empujones y alguien gritó ya está aquí, es una niña … De repente escuche como un globo que se desincha, una especie de plof e inmediatamente alguien te puso sobre mi pecho.

No puedo describirte princesa la sensación que me llenó el alma, te ví encima, tan chiquita, tan extraña y mía a la vez, tan hermosa, con esos colores que te llenaban. Te miré y le dije a la abuela que pequeñita es mamá y entonces me miraste, yo te arropé con mis brazos apretada junto a mi pecho y entonces empezaste a gemir, una especie de sollozo que iba en aumento por segundos, era tu primer llanto … mamá ya te estaba abrazando antes que empezases a llorar, fue una lección de la vida, un ejemplo de lo que cada segundo de tu vida empezando por los primeros ibas a vivir a tu madre sintiéndote cerca y protegiéndote, dándote su calor antes que sientas frío.

Te llevaron a pesar, escasos 2.600 Kg, te cogió la abuela que nos acompañó en todo momento y te volvieron a poner sobre mi. En ese momento mi niña supe lo frágil que eras pero la fuerza que tenías en tus pulmones, fui consciente que tus ganas de vivir fueron las que me hicieron luchar a mi, los que me dieron la entereza para  coger el toro por los cuernos y tirar hacia adelante.
Entonces nos sacaron a las dos juntas junto a la abuela y abrieron las puertas de la salida, allí estaban el abuelo y la tía llorando de ilusión y emocionados de saber que ambas estábamos bien  y todo había salido perfecto, encantados de conocerte y felices de saber que ibas a formar parte de sus vidas.

De repente todos los miedos mi niña que habían llenado a mamá habían desaparecido, no lograba explicarme que había pasado porque de repente algo innato me enseñaba a cogerte, a abrazarte, a acercarte a mi … recuerdo que no quería dormir porque solo quería observarte, mirar cada movimiento, escuchar tu respiración, sentirte cerca, cuidarte hasta el extremo como si no hubiera mañana, de repente se me olvidó que acababa de dar a luz porque lo primero eras tu.

Tu llegada al mundo mi niña fue la luz que iluminó mi vida para el resto, me diste la fuerza, el amor, el cariño y la magia que toda la vida había soñado y de repente el dolor pasó a ser simplemente un mal sueño para dar paso a una hermosa historia de amor, la tuya y la mía.


Han pasado cinco meses desde ese día mi muñeca pero cada noche antes de acostarme cuando me acerco a tu cuna para darte las buenas noches recuerdo el segundo en que te abracé antes que llorases y te beso antes que despiertes, y te repito cuanto te quiero y lo feliz que me haces para que nunca mi niña, nunca te olvides que nuestro amor será eterno y cada día regaré de cariño, dulzura y entrega el jardín de nuestro hogar para que crezcas con la fuerza y energía de la solidez de nuestra pequeña familia.

viernes, 24 de mayo de 2013

Días oscuros en el camino, ventanas de frágil cristal


La casa está llena de recuerdos y en el aire se respira la nostalgia de un amor que partió rumbo desconocido,mi alma se pregunta que se  perdió de repente para que el vacío de un amor llenase la casa de recuerdos indagando sin querer en el alma de los momentos vividos.
Es complejo sentir algo fuerte por alguien que no te quiere, es complejo sentir que el tiempo se te escapó de las manos y de repente ese entrañable compañeros resultó ser un extraño donde la compañía tan sólo fue una utopía que viviste con fuerza y que quedó en un silencio, quedó perdido en algún arcón, olvidado de mano de un destino, de un porvenir de unos sueños que se creyeron compartidos mientras la realidad dice que se trató de un proyecto unilateral a ojos del que ama y lejos de aquel que marchó
No sé que resulta más frío si haber perdido la calidez ansiada de un hogar comparitod o la indiferencia, la nada, el olvido, el resquemor de un amor desquebrajado en mil pedazos que no da lugar ni siquiera para el recuerdo, para la posibilidad de estirar la mano desde ese lugar para preguntarte como te sientes.
 Helada la sensación de saber que cada segundo, cada beso, cada proyecto quedó enterrado de repente en algún lugar sin que hayas sido capaz de asimilar que se te escapó de las manos, la sinrazón del entender, de comprender que te perdiste para que al levantarte una mañana ese compañero que te juro el amor eterno se olvidó de sus promesas, te sentó en la silla y sin pestañear te confesó que el amor se había esfumado.
Te preguntas que fueron de aquellas miradas, de aquellos besos robados, aquellas tardes donde los amaneceres verdes te llenaban el alma de esperanza, de ilusiones, de paseos cogidos dela mano, de tardes eternas en familias, de lecho compartido a su lado fusionándose en eternos abrazos disfrutando del amor entre las sábanas, te preguntas con lágrimas en los ojos y una sonrisa fruto del recuerdo si todo lo que has compartido ha valido la pena o simplemente fue una sensación que sentiste y ahora el destino te juega una mala pasada.
Intentas por todos los medios enjugar el llanto y sonreir por aquellos que a su marcha han quedado, para evitar que tu dolor sea el suyo, intentas vestirte con las mejores galas y hacer que la vida continúa y vas superando pero hay días como hoy que el techo de tu casa parece más bajo que nunca y vás tropezando con los recuerdos, la tristeza y la angustia de saber que tu vida continúa por derroteros que no soñaste.
Te preguntas si la entrega, el respeto , el cariño y el apoyo incondicional deben ser pagados con la indiferencia, con la irresponsabilidad y la frialdad de alguien que prefirió aferrarse a sus miedos que a la vida, que se conformó con dejarlo todo antes que de enfrentarse a la realidad, de un ser pobre diablo que divaga en el mar de sus dudas, alguien que el día que se siente con su conciencia probablemente se arrepentirá de sus actos, y ese día tu ya no estarás para acompañarle.
Hay días tristes donde la fuerza se ha quedado aparcada, donde quieres pero no puedes porque de alguna manera te sientes impotente, dolida y enfadada, sabes que mañana cuando levantes tu pie derecho estará más fuerte porque cada día que pasa las heridas se van aireando, sabes que este fracaso no es más que el fracaso de un amor que no te merece  pero hay días que escuece.
Y aceptas  que en tu camino hubo grandes personas que te amaron, y quizás de alguna manera tampoco supiste aprececiarlo;  sin querer comparas y sabes que cada una de esas personas que pasaron por tu vida se dejaron hasta el último milímetro de su piel, que lucharon hasta el final con uñas y dientes, que tuvieron el valor de enfrentarse a todo hasta que de alguna manera  ya fue imposible subsanar las cicatrices; y te preguntas porqué aquellos amores se superaron, y esté aún perdura; es pronto quizás; tan solo un mes.

 Entonces entiendes que tu dolor es grande porque la traición es difícil de perdonar, no porque marchase con otra mujer sino porque marchó con tus sueños, porque por primera vez en tu vida entregaste incondicionalmente tu amor en un proyecto único, en crear una familia, apostaste fuerte por alguien que no pestañeó cuando abrió la puerta para marcharse dejando al libre albedrío dos vidas, sin importarle de ninguna manera que en tus sollozos y angustia esa vida que corre en tus entrañas y que además es parte de la suya peligrase, que le de exactamente igual que sea de ti, de tu porvenir y el porvenir de su propia hija; te preguntas que tipo de monstruo has sido capaz de amar y todavía de alguna manera intentas justificar su comportamiento.
Duele, pero te alegras de alguna manera porque es más fácil luchar por el amor de una hija sola que con alguien que no te quiere, porque tu eres fuerte de alguna manera y aunque tengas malos días eres capaz de enfrentarte a los obstáculos por ella, porque su latir te da fuerza
Te sientes orgullasa de tu propio mundo, tu familia que incondicionalmente te abre la puerta de su vida, de su casa y te reconforta saber que no vas a estar sola, que bebé va a ser la ilusión compartida de todos, y te sientes mal por haber apostado por alguien que te falló y quizás no haber valorado a esas personas que siempre estuvieron a tu lado. Te aferras a ellos como si e un clavo ardiendo se tratara y te vuelves a enfadar con él no por haberte fallado sino por haberles fallado a ellos.
Y entonces te das cuenta que a veces las palabras y los sentimientos cuando se dibujan hacen que pesen menos, porque hablar siempre de lo mismo cansa pero dejarlo plasmado quizás hace que sea más liviano y perecedero.
Y es que la ventana del amor tiene frágiles cristales que se rompen de manera inevitable fraccionando la propia vida y el camino dejando como paisaje un sin fin de recuerdos, unos gratos y otros no tanto.



domingo, 19 de mayo de 2013

Sobre el amor, las sensaciones y los miedos


Mi querida princesa,este viernes hiciste siete meses en la barriga de mamá, tuvimos la dicha de poder verte, milagros de la ciencia, abrias la boquita y levantabas la mano como queriendo saludar, queriendo mostrar al mundo la maravilla de la vida de una manera exarcerbada, tienes tanta fuerza, tanto carisma, tanta luz. A veces mamá decae, las dichosas hormonas nos tienen fritas y esta sensación de soledad a veces nos castiga con momentos tristes, recordando; me das la fuerza, me gusta por las noches cuando me acuesto sentir que das vueltas dentro, que de alguna manera sin palabras me recuerdas que estás dentro con ganas de salir y comerte el mundo. Es complicada la situación que nos ha tocado vivir, a mamá le hubiese gustado que tu llegada al mundo fuese distinta pero el destino muchas veces nos depara cambios que no tenemos preparados el día que concebimos tu llegada.

Mamá está hormonada, las hormonas son como bichos feos que hacen que de repente te pongas triste, te enfades o pienses que el mundo es terrible … es complicado de explicar, algún día cuando seas mayor entenderás un poco la complejidad de la creación, de la existencia.

Algún día princesa cuando llegues a este mundo hostil donde las personas dejan de ser sonidos y sensaciones podrás ver con tus propios ojos que todo lo que imaginaste cuando estabas dentro es distinto a aquellos que tuviste durante nueve meses. Mamá intentará en todo momento ser tu mano, tus ojos, tus piernas, ser ese angel que te va a guiar en las tempestades de aquello que desconoces, aconsejarte, guiarte y cuidar de tu porvenir desde el primer momento que respires tu propio aire, que seas capaz de emanar tu primer llanto, de esbozar tu primera sonrisa. Has de saber princesa que mamá no tiene la capacidad de la razón, que es posible que se equivoque en sus decisiónes y que incluso en ocasiones lleguemos a tener diferencias pero no olvides nunca pequeña flor de mi jardín que mamá siempre va a darlo por ti, que si erra en algún momento será por tu propia protección y que sobretodo y antetodo será capaz de asumir sus errores en todo momento y subsanarlos.

En estos días de soledad y silencios mamá se siente más abrumada, la cercanía a tu llegada al mundo de una manera real le surgen nuevos miedos, inseguridades, hace que su cabeza de vueltas en torno a ti preguntándose si será capaz de darte todo lo que realmente necesitas, se estruja el cerebro minuciosamente para hacer que tu espacio sea el idóneo,  que pueda darte ese confort, calidez y cariño que tu mereces de manera total
El instinto maternal es enorme, es una sensación fuerte y dura que hace que de repente tu pases a un segundo lado, que pierdas la vergüenza y te llenes de una valentía incondicional por luchar por lo que quieres, por proteger de la manera más fuerte que nunca has imaginado, que el mundo no exista y luches con uñas y dientes por ese confort que tu estimsa; un desmesudarado instinto que te convierte en una leona ante el mundo pero con la inexperiencia de una madre primeriza.

Y es que bebé, mamá vive unas sensaciones nuevas que me acercan a ti,  es el ciclo de la vida que desarrolla esa facultad tan hermosa para volverte una leona y rugir al mundo por esa única razón que le da la vida, tu llegada y tu presencia.

Eres ese pequeño motorcito que da fuerza, el carbón ardiente que da velocidad a esta locomotora, eres esa pequeño bichillo que patalea en mi interior cuando la tristeza viene de repente, y si, he de reconocer que me encanta tu forma de echar a patadas las penas del corazón de mamá desde su vientre.
A veces, cuando a mamá le faltan las fuerzas te cuenta  cuales son sus inquietudes, te cuenta lo triste o lo feliz que se siente, te cuenta lo que hace sasha, lo que hacen los abuelos, todo el amor que vas a recibir, llena los vacíos de palabras hacia ti pidiéndote con ganas que le des la fuerza, las ganas como si en ved de ser un bebe dentro de su barriga fueras un hada concede deseos; y yo sé que de alguna manera si la vida es vida y el alma es alma dentro de mi ya tienes ese espacio creado y respondes de alguna manera a mis peticiones.

Ya nos quedan apenas dos meses para vernos las caras, sueño cada noche tu carita, tus ojos, tu sonrisa, imagino que emanas de mi vientre lentamente y me miras; lo sueño tantas veces que a veces despierto buscándote en la cama y me preguntto si realmente estoy soñando o es real, me despierto extrañada preguntándome y entonces te retuerces bien dentro de mis entrañas para recordarme que aún no viniste, pero que estás ahí compartiendo conmigo mis sueños, mis vueltas en mi cama y mis propias preocupaciones.
Me cuesta escribirte en muchas ocasiones, a mamá a veces le faltan las fuerzas, pero he de decirte que cada día que pasa y se acerca tu llegada la sonrisa en la cara de mamá se hace más grande, la cara de los abuelos se ilumina y el espacio se hace más pequeño ante todos los trastos, iluisones y esperanzas depositadas en ti.
Estamos preparando tu habitación, de momento sólo tenemos la minicuna pero queremos esperar a que quede menos para tu llegada para terminar de prepararlo todo, para saber cuanto pesas y que vas a necesitar. He de decirte princesa que no vamos a nadar en la abundancia, que viviremos con lo que tengamos pero que sin duda pequeña no te va a faltar lo principal, el amor y el cariño, la entrega porque has de saber mi vida que lo material tarde o temprano se extingue pero el amor es algo que dura eternamente y curte a las personas desde el principio hasta su final. Es una pena que la vida nos haya deparado un destino distinto al que esperábamos, lamentablemente estas cosas no han estado en mano de mamá pero te prometo mi princesa que si mamá va superando día a día con fuerza todo lo que nos ha pasado sin duda el día de mañana dará la talla totalmente para  que no notes en absoluto esas carencias.
Y es que mi niña el amor tiene muchas vertientes, es algo tan amplio que a veces definir el concepto es realmente complejo.  
Hay amores de pareja que van y vienen, que son efímeros aunque no seamos capaces de verlo en ocasiones, amores que duelen pero se perdonan; son amores adultos y en ocasiones feos si no saben respetarse y es que el amor maduro está en la virtud de los mayores y abarca razones irracionales, pueriles virtudes en  puntos de vista o caracteres de cada uno, que hacen que sean para siempre o volátiles como el viento.
Hay otros amores incondicionales como el de la familia, el de una madre hacia su hijo, son amores eternos, inocences, entregados, amores instintivos y puros, amores de sangre; estos sin duda mi niña son esos que tu y yo compartiremos porque es ese que he vivido desde que tengo uso de razón, el que me han enseñado y el que el día que asomes tu chata nariz al mundo mamá te lo enseñará alimentándote día a día de él.