Mi querida princesa, el tiempo pasa con tal rapidez que aún
me duele guardar tus peucos en el cajón porque me he dado cuenta que se te han
quedado pequeños; la cuna que antes
parecía tan grande que ahora se queda pequeña a tus pies,las noches cada día
son más largas y a veces me despierto entre sueños esperando el momento que
gruñas pidiendo tetita para meterte de nuevo entre mis sábanas. Has cambiado
tus balbuceos por primeras palabras, me encanta escucharte, a veces no te entiendo
pero se que en cada palabra te dejas las ganas en expresarlo todo. Amanecer a tu
lado sigue siendo el momento más hermoso del día, es tu sonrisa el rayo de sol
que me ilumina para que las mañanas sean preciosas, el azul de tus ojos el
cielo entero que descubrir en cada pestañeo, esa fuerza en tus piernas y tus
brazos me dan la energía para levantarme con ganas, para cogerte en brazos y
comenzar el primer baile del día.
Eres pura energía, tienes la fuerza y la entereza de tu
madre, las ganas de vivir que te definieron cuando eras una muñequita dentro de
mi, a veces pienso que tienes la boca llena de palabras, apenas callas y sé que
de alguna manera me quieres explicar mil cosas, quieres darme la solución a mis
dudas y cuando te pregunto de alguna manera intentas contestarme.
Tu viveza me sorprende, has aprendido a bailar tan sólo con
ocho meses, no sé si es la música que te envuelve o yo que te envolví en ella
entre mis juegos, bailes y paseos, pero me encanta verte disfrutar con cosas
tan sencillas.
Sé mi niña que aunque tu capacidad intelectual no sea grande
todavía has aprendido las pequeñas lecciones que te intento transmitir, esos
momentos en que llorabas y mamá te explicaba que nosotras no eramos una familia
convencional, que estábamos solitas en casa y que tenías que entender que a
veces mamá también tenía que hacer otras cosas, que nada en el mundo más le
gustaría que poder estar abrazándote todo el día pero que a veces era necesario
hacer las cosas solita para ayudar a mamá … tanto asimilaste tu papel que te
has convertido en una pequeña bebé independiente desarrollando un carácter
especial, y queriendo por ti misma tomar el biberón, comer, bailar … Te haces mayor nenita y con ello yo me
empequeñezco, me convierto en una mamá que su bebé aunque la necesite ya es
capaz de no echarla de menos siempre.
Hoy princesa después de muchos días hemos tenido un día
especial, quien iba a decir a mamá que con la vida tan cómoda que siempre
tuvimos se iba a dar la vuelta el mundo para encontrarnos donde ahora estamos,
hoy florecilla de mi jardín supe que hay personas buenas todavía, auténticos guerrilleros del
día a día como yo y tu capaces de dejar parte de su fuerza en ayudar de alguna
manera; hoy bebé se abrieron en parte unas puertas que estos días pasados se
hacían tan grandes y frías, tan altas en
incomodas que a mamá le dolía el alma sólo de intentar empujarlas, curioso
verdad nenita cuando llevarte en brazos horas nunca ha sido para mi un problema
…
De alguna manera hoy pequeña mamá tuvo una inyección de
adrenalina, se dio cuenta que el mundo está lleno de lunáticos como nosotras,
que todos juntos quizás podamos unir las fuerzas para lograr cambiar este mundo
injusto, desgastado y terriblemente estropeado.
Quiero mi niña luchar por ti, por que este mundo, este porvenir
feo que la vida nos depara en este país pueda cambiar de alguna manera, hoy es el comienzo de una nueva historia, una nueva fase donde mirar al
horizonte con tu sonrisa dibujada en la mía, hoy mamá vuelve a ponerse la gorra
de guerrillera esta vez contigo en brazos porque por fin conseguimos abrir de
un empujón la puerta y dar un puñetazo en la mesa para decir ya está bien ...
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