lunes, 31 de marzo de 2014

La esencia de tu crecimiento y hoy el mío

Mi querida princesa, el tiempo pasa con tal rapidez que aún me duele guardar tus peucos en el cajón porque me he dado cuenta que se te han quedado pequeños;  la cuna que antes parecía tan grande que ahora se queda pequeña a tus pies,las noches cada día son más largas y a veces me despierto entre sueños esperando el momento que gruñas pidiendo tetita para meterte de nuevo entre mis sábanas. Has cambiado tus balbuceos por primeras palabras, me encanta escucharte, a veces no te entiendo pero se que en cada palabra te dejas las ganas en expresarlo todo. Amanecer a tu lado sigue siendo el momento más hermoso del día, es tu sonrisa el rayo de sol que me ilumina para que las mañanas sean preciosas, el azul de tus ojos el cielo entero que descubrir en cada pestañeo, esa fuerza en tus piernas y tus brazos me dan la energía para levantarme con ganas, para cogerte en brazos y comenzar el primer baile del día.
Eres pura energía, tienes la fuerza y la entereza de tu madre, las ganas de vivir que te definieron cuando eras una muñequita dentro de mi, a veces pienso que tienes la boca llena de palabras, apenas callas y sé que de alguna manera me quieres explicar mil cosas, quieres darme la solución a mis dudas y cuando te pregunto de alguna manera intentas contestarme.
Tu viveza me sorprende, has aprendido a bailar tan sólo con ocho meses, no sé si es la música que te envuelve o yo que te envolví en ella entre mis juegos, bailes y paseos, pero me encanta verte disfrutar con cosas tan sencillas.
Sé mi niña que aunque tu capacidad intelectual no sea grande todavía has aprendido las pequeñas lecciones que te intento transmitir, esos momentos en que llorabas y mamá te explicaba que nosotras no eramos una familia convencional, que estábamos solitas en casa y que tenías que entender que a veces mamá también tenía que hacer otras cosas, que nada en el mundo más le gustaría que poder estar abrazándote todo el día pero que a veces era necesario hacer las cosas solita para ayudar a mamá … tanto asimilaste tu papel que te has convertido en una pequeña bebé independiente desarrollando un carácter especial, y queriendo por ti misma tomar el biberón, comer, bailar …  Te haces mayor nenita y con ello yo me empequeñezco, me convierto en una mamá que su bebé aunque la necesite ya es capaz de no echarla de menos siempre.
Hoy princesa después de muchos días hemos tenido un día especial, quien iba a decir a mamá que con la vida tan cómoda que siempre tuvimos se iba a dar la vuelta el mundo para encontrarnos donde ahora estamos, hoy florecilla de mi jardín supe que hay personas buenas todavía, auténticos guerrilleros del día a día como yo y tu capaces de dejar parte de su fuerza en ayudar de alguna manera; hoy bebé se abrieron en parte unas puertas que estos días pasados se hacían tan  grandes y frías, tan altas en incomodas que a mamá le dolía el alma sólo de intentar empujarlas, curioso verdad nenita cuando llevarte en brazos horas nunca ha sido para mi un problema …
De alguna manera hoy pequeña  mamá tuvo una inyección de adrenalina, se dio cuenta que el mundo está lleno de lunáticos como nosotras, que todos juntos quizás podamos unir las fuerzas para lograr cambiar este mundo injusto, desgastado y terriblemente estropeado.
Quiero mi niña luchar por ti, por que este mundo, este porvenir feo que la vida nos depara en este país pueda cambiar de alguna manera, hoy  es el comienzo de una nueva historia, una nueva fase donde mirar al horizonte con tu sonrisa dibujada en la mía, hoy mamá vuelve a ponerse la gorra de guerrillera esta vez contigo en brazos porque por fin conseguimos abrir de un empujón la puerta y dar un puñetazo en la mesa para decir ya está bien ...





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