Mi querida princesa, hoy en este mes de Mayo, donde la luz de sol vuelve tras una semana de angustiosas lluvias, hoy comienzo mi recorrido para que el día de mañana cuando alguien te enseñe lo que son las letras podamos sentarnos una frente a la otra a contarte de donde vienes, quien eres y hasta donde llegaremos.
Naciste fruto de un amor precioso, un sueño de primavera donde los amaneceres verdes iluminaban la vida de mamá, donde conocí la alegría, la unión y el cariño. Cuando crezcas mi vida, sabrás que no todos los amores son eternos, que por mucho que nos empeñemos en conservarlos a veces el camino nos hace dar la vuelta y sin querer se extinguen cual bruma matutina sin poder hacer poco más que ser fuertes y entender los significados de la vida.
Eres pequeñita, tanto que ahora mismo quizás no llegues a más de dos palmos, te siento en mi ser y desde dentro del alma de mamá pataleas con fuerza con ganas de venir al mundo, a veces me da la sensación que ya quieres venir al para abrazarme y sentirme, para darme ese calor que tanto necesito en días donde la luz se ocultó en algún rincón insospechado porque los sueños, esos que se quedarón en el camino, se esfumaron de repente y nos dejaron solas en el desden de la incomprensión.
Mamá te enseñó desde que eras un garbanzo que la vida tiene sus complicaciones, que lo importante siempre es tener el corazon lleno y el alma limpia, que perdonar es la esencia de la pureza, de la prosperidad; han sido unos meses complicados, tanto que de alguna manera la otra persona que te dió vida no supo asumir una serie de emociones, que se le hicieron grandes y encontró su solución quizás en el recurso más fácil, exiliarse y dejar la historia sólo para nosotras dos, quiso que ambas de alguna manera nos complementásemos y nos dieramos ese cariño que por razones de la vida no se quedarán en eso, nostroas mismas.
Quizás estos días mamá no tenga la misma fuerza, sé que tu princesa eres una bomba de relojería con una fuerza envidiable, superviviente y auténtica musa de la esencia de la vida, eres el sueño siempre anhelado de mamá, compañera eterna y agraciada compañera, que aunque quizás tus neuronas aún no estén preparadas para asumir ciertas cosas entienden de ganas, de sencillez y belleza.
Ahora mismo, mientras te escribo, mientras nuestra historia da su comienzo te noto dar pataditas, parace que de alguna manera mientras escribo y hablo me escuchas, me sientes, me vives.
Supimos de tu llegada en el mes de Noviembre, mamá se había apuntado a un curso de técnico agropecuario, era aproximadamente finales de mes y mamá estaba en plenos exámenes, piensa lo difícil que resulta a una persona que lleva tantos años sin estudiar volver a los libros, fue una auténtica sorpresa, achacaba mis mareos, angustias y malestar a la presión de volver examinarme, noches enteras sin dormir, nerviosa, que curioso resultó cuando de repente con la mente totalmente ocupada me acordé que había pasado más de una semana desde que tuve la última menstruación, para entonces ya había terminado mis exámenes. Esperé unos días más para comprobarlo y efectivamente cuando compré aquel predictor aparecieron las dos rayas que indicaban que tu ya estabas llegando al mundo.
Es complicado encontrarte en una situación así cuando no lo esperas, sin trabajo y con pocas perspectivas económicas, pero en ese momento miré a tu padre que sonreía y casi con lágrimas en los ojos se emocionaba pensando en la alegría de haber engendrado una vida, y entonces se me olvidaron las notas, los árboles y las hortalizas que había estado estudiando y fui consciente que venías al mundo, que las nausas matutinas eran fruto de las hormonas y no de los dichosos libros.
El segundo paso fue contarselo a nuestra familia, la primera en enterarse fue la tía Bea, íbamos en el coche rumbo algún lugar no recuerdo exactamente cual, su cara de sorpresa fue tan grande que por un momento me dieron ganas de volver a buscar otro predictor a ver si era verdad o no.
Y es que mamá desde que era una niña soñó con el momento de que llegaras, fueron tantas las experiencias acumuladas en el camino que la idea de tener una compañera a quien enseñarle la belleza de la vida fue todo un reto aunque nunca imaginé que al final nos quedaríamos realmente solas.
Por eso, esencia de mi jardín, princesa de esta luna, espero tu llegada con tal ansia que esta fuerza que doy gracias al destino que estés aquí para darme la fuerza y las ganas, para llenar este vacío con tu sonrisa, para enjugarme con tu llanto y que expiren las lágrimas, para que tu sonrisa ilumine siempre nuestras vidas, el principio de tu historia será la continuación de la mía


Me he quedado perplejo y sin saber qué decir tras leer este hermoso texto, donde no sólo hay letras, sino sentimientos. La moraleja de la historia no es que estás sola, más bien todo lo contrario, estás llena de vida y encima vas a dar vida a un ser precioso que está dentro de ti. Tienes el amor de toda la gente que te apoya y está contigo en estos tiempos tan difíciles, en los que la gente no es capaz de tener empatía con los demás y llegar a comprender cómo se siente. Eres muy afortunada, por eso debes ser fuerte y seguir adelante. Hay mucha gente contigo a tu lado, dándote amor.
ResponderEliminarLaura, te digo de todo corazon que me he quedado sin palabras que bien escrito y espero que Carmen el día de mañana lea esta carta y sepa lo fuerte y lo que ha luchado su madre por ella un besazo
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